Los retos de la industria en la Salud después de COVID-19

Profesional de la salud con un tubo de análisis para prueba de Covid-19

La acelerada propagación de la COVID-19 se ha convertido en uno de los mayores retos de salud pública a nivel mundial, impactando como consecuencia en el sector empresarial y en diversos modelos de negocio que han sufrido pérdidas de millones de dólares, lo que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta económica, sanitaria y social.

Los sistemas de salud han tenido que atender a un número de pacientes fuera de lo común, sobrecargando su capacidad hospitalaria. Pero no sólo es éste el panorama para los hospitales, sino también para otras áreas de asistencia o atención, como la fuerza laboral extenuada y la disponibilidad de insumos médicos. La crisis sanitaria ha permeado los laboratorios de todo el mundo y con ello se han ralentizado las fusiones con diversas compañías farmacéuticas, al mismo tiempo que permanece la urgente necesidad de contar con dispositivos de diagnóstico, respiradores artificiales y la creación de una vacuna en el mediano plazo. 

Definitivamente el impacto de la COVID-19 y sus efectos en las economías globalizadas, están cambiando el orden mundial y, específicamente en la industria de salud repercute en el sector de la población más vulnerable, que tienen grandes desventajas porque no han podido ser atendidos y se llevan la peor parte de la crisis sanitaria. De la misma manera, quienes se están llevando la mayor carga son los proveedores de atención clínica, los médicos, enfermeras y todos los que están involucrados en la asistencia sanitaria, que sin duda se les reconoce como una parte central de nuestra infraestructura económica (Tim van Biesen, integrante de Bain&Company, Nueva York).

De ahí la necesidad para que haya mayor financiamiento por parte de las entidades federales o gubernamentales para algunas áreas terapéuticas o áreas de enfermedad seleccionadas, y una mayor tolerancia a los precios que claramente permite la reinversión en la investigación y el desarrollo de la próxima generación. Para Tim van Biesen, quien dirige la práctica de atención médica en Bain&Company, es probable que cambie la forma en que los fabricantes acceden hoy a los proveedores de atención clínica, a través de la interacción directa con los médicos en sus consultorios y dentro de los quirófanos. Y esto, a su vez, los impactos directos para los productos farmacéuticos y médicos, así como los fabricantes de dispositivos médicos. En esa medida, tendrán que apoyar el cambio a sitios de atención alternativos, lo que requerirá una red más amplia de cobertura para sus organizaciones de ventas. Asimismo, surge la necesidad de impulsar protocolos de prevención de infecciones cada vez mayores.

Tim van Biesen pronostica que tendrán que concentrarse en integrar los productos en protocolos estandarizados de gestión de atención clínica para garantizar la extracción del producto. Los fabricantes también se centran en desarrollar la capacidad de recuperación y el seguro en sus cadenas de suministro. Como destaca la crisis, la integridad de la cadena de suministro es siempre más importante que administrar los costos. Nadie puede darse el lujo de compensar la disponibilidad o la calidad del producto a cambio de menores costos del producto. Esto significa que los fabricantes necesitarán agregar varias dimensiones a sus cadenas de suministro.

Tim van Biesen explica que se necesitarán diversos recursos de dos o más proveedores de varios países, y considerar el uso de terceros como fabricantes por contrato para respaldar la capacidad de producción cautiva. Si hay algo positivo en esto para la industria de la salud, enfatiza van Biesen, es que será el impulsor de la solución. Desarrollará los productos, las vacunas, los tratamientos y los diagnósticos que nos ayudarán a superar esta crisis y combatir el coronavirus.

competencias necesarias para directivos de sector salud

El impacto en hospitales y el personal médico

 

Sabemos que los principales protagonistas de esta pandemia son los profesionales de la salud. Los hospitales y centros de salud se están apegando a varios protocolos de atención para emergencias médicas y que no falle la eficiencia operativa. Es decir, optimizar el flujo de trabajo y el abastecimiento de insumos, primordialmente de aquellos medicamentos para infecciones respiratorias agudas (IRA), respiradores artificiales y termómetros infrarrojos.

 “La clave es iniciar un ciclo virtuoso de medición de resultados estandarizados que transformen el sistema de atención en salud”  (Eduardo Rivero, Medicina basada en valor). Nuestro sistema de salud enfrenta múltiples retos que requieren de una estrategia centrada en las personas. La medición de resultados ayudará a mejorar el valor desde la perspectiva de todos los involucrados en la atención sanitaria: pacientes, personal de salud, hospitales, seguros, y la industria en general (ver el esquema siguiente):

 

Diagrama sobre datos transparentes de alta calidad

 

Con la actual pandemia del coronavirus, la industria de la salud tendría que tener mayor campo de acción para su negocio, por eso es indispensable buscar buenas prácticas empresariales y alternativas para operar eficientemente en medio de la crisis. Muchos de los objetivos fundamentales que la red hospitalaria y diferentes sistemas de salud se han estado enfocado, son:

  1. Establecer planes de inversión o medidas económicas que deben adoptar en una emergencia sanitaria.
  2. Implementar estrategias para fortalecer a la empresa.
  3. Fidelizar y proteger el talento médico y, desde luego, a los pacientes.
  4. Mantener un plan de continuidad en el negocio.
  5. Garantizar eficiencia en la atención médica y fijar estándares. 
  6. Elaborar criterios de evaluación. 

Cumplir con estos indicadores de calidad ayuda a medir situaciones problemáticas o susceptibles de ser mejoradas, con la finalidad de planear acciones y políticas de mejora, y que se pueda con éxito hacer frente al virus COVID-19.

El doctor Ricardo Alvarado, Director Ejecutivo de Lockton México, comparte oportunamente su visión del panorama: “Debido a estos eventos inesperados, imposibles e impensables, las organizaciones deben tener un plan de continuidad del negocio, no sólo para cuando llegue la emergencia, sino justamente para saber cómo actuar o al menos reducir el riesgo empresarial y mitigar el impacto tanto en lo económico, como en el talento humano” […]. "Eso es lo que nos va a hacer más resilientes como organización y nos va a dar una mejor preparación ante un evento de interrupción del negocio" (https://especiales.elhospital.com/especiales/coronavirus/).

 

Desafíos y oportunidades para los líderes del sector salud 

 

Claramente, a partir de la emergencia sanitaria de la COVID-19, el sistema de salud demanda líderes competentes que tengan todas las habilidades y herramientas necesarias e inmediatas para enfrentar el desafío de proteger a los grupos más vulnerables, los pacientes enfermos graves –no sólo los infectados de coronavirus, sino también los de otras patologías que requieran cuidados urgentes–; encontrar un equilibro adecuado para establecer medidas de contención que eviten la propagación del actual virus –y en lo sucesivo, de cualquier emergencia que se presente–, así como los derechos individuales de los pacientes y familiares. 

Como líder directivo, está en tus manos amortiguar el impacto de la crisis en la clínica o centro de salud que dirijas, que no colapse por falta de recursos humanos y materiales, llevar a cabo estrategias operativas de gran valor que permitan que tu organización se fortalezca. 

Muchas medidas de emergencia que ahora surgieron, se convertirán en un elemento vital. Es ahí cuando el historiador y escritor israelí Yuval Noah Harari nos invita a cuestionarnos “no sólo cómo superar la amenaza inmediata, sino también qué tipo de mundo habitaremos una vez que pase la tormenta”. Entre todos los médicos del mundo, a través de sus experiencias con pacientes y los tratamientos que han aplicado, se necesita un esfuerzo global coordinado que pueda acelerar en gran medida la producción y garantizar que el equipo que salva vidas se distribuya de manera más justa (Ibid.).

Esta crisis puede convertirse en una oportunidad para avanzar y mantener una visión a futuro, buscar la innovación, y así anticiparte a nuevos modelos de negocio. Un líder no debe perder su capacidad de responder a situaciones como las actuales, aprender a recuperarse y prosperar ante nuevas realidades. 

Conoce más sobre las competencias que un líder en la industria de la salud debe tener en otro artículo que ESDAI tiene para ti.

 

Referencias:

Leguizamón Gellibet, Alejandra (ed.), “Desafíos, enseñanzas y oportunidades ante el COVID-19”, El Hospital, tomado de: https://especiales.elhospital.com/especiales/coronavirus/, desde el enlace: http://www.elhospital.com/temas/Desafios,-ensenanzas-y-oportunidades-en-la-industria-de-salud-ante-el-COVID-19+133831 

Noah Harari, Yuval, “The world after coronavirus”, Financial Times, tomado de: https://www.ft.com/content/19d90308-6858-11ea-a3c9-1fe6fedcca75?fbclid=IwAR0WjWd94kKVPtCGC4iL5nJ3e9EOczClf0-cnMY_52_uzLi22XWvGsyJgzA (versión en español: http://langostaliteraria.com/el-mundo-despues-del-coronavirus/).

Rivero Sigarroa, Eduardo, Presentación Medicina basada en valor, 130 pp.

Van Biesen, Tim, “How Covid-19 Is Transforming the Healthcare Industry”, Bain & Company, tomado de: https://www.bain.com/insights/how-covid-19-is-transforming-the-healthcare-industry-video/